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Ducky Black

En los últimos años, las ferias de moda y emprendimiento se han convertido en una plataforma clave para las marcas emergentes. Nombres como EVA, Vassar, Ama y Claq Pop Up destacan por su impacto en el sector. Estas ferias no solo ofrecen una vitrina para la visibilidad de los nuevos proyectos, sino que también actúan como impulsores de la economía local, la creatividad y la innovación.

Participar en una feria de este tipo se presenta como un sueño para muchos, pero la realidad es mucho más compleja. ¿Realmente se obtienen ganancias económicas o solo beneficios intangibles? Aquí te presentamos una reflexión profunda sobre los pros y contras de formar parte de estos eventos de alto nivel.

Las ferias de moda: ¿por qué son tan atractivas?

    1. Visibilidad y exposición de la marca

Participar en una feria de gran nivel permite que la marca esté en el radar de nuevos clientes, tiendas multimarca e incluso compradores internacionales. El incremento de seguidores en redes sociales y la posibilidad de establecer alianzas a largo plazo son algunos de los beneficios más valorados.

  1. Contacto directo con el cliente

Vender en línea o a través de redes sociales no permite conocer de forma directa la reacción del cliente ante los productos. Estas ferias ofrecen retroalimentación valiosa, lo que permite ajustar la oferta, mejorar la experiencia del cliente y fortalecer la relación con el público.

  1. Oportunidades de negocio a futuro

Las tiendas multimarca suelen visitar estos eventos para seleccionar nuevos proveedores. Este tipo de conexiones puede generar ventas futuras o colaboraciones comerciales a mediano y largo plazo.

  1. Espacios alternativos de compra

Las ferias al aire libre, como EVA, transforman la experiencia de compra en algo más que una transacción. Los visitantes disfrutan de una jornada completa de gastronomía, arte y diseño, lo que fomenta la permanencia en el espacio y, con ello, la posibilidad de ventas adicionales.

 

El lado B de las ferias: ¿qué no te cuentan?

  1. Altos costos de participación

El costo de un stand en estas ferias puede oscilar entre 6 y 10 millones de pesos colombianos, sin incluir los gastos adicionales que la participación implica. A esta cifra se suman los costos de:

  • Producción de inventario (especialmente si no hay certeza de ser aceptado).
  • Decoración del stand (la estética importa, y mucho).
  • Vendedores (personal que atienda durante los días del evento).
  • Transporte y alimentación (no solo para los productos, sino también para los colaboradores).

Al final, la suma puede superar ampliamente la inversión inicial, y en muchos casos, los ingresos por ventas no alcanzan a cubrir todos los gastos.

  1. Proceso de selección: no es para cualquiera

Aunque suene desmotivador, no todas las marcas logran ingresar. Las ferias de alto nivel exigen cumplir con requisitos como:

  • Contar con una página web activa.
  • Tener una presencia consolidada en redes sociales.
  • Presentar un catálogo actualizado de la última colección.
  • Ser evaluados por un comité especializado (compuesto por expertos en moda, gastronomía y arte).

Para una marca que apenas está comenzando, cumplir con todos estos requisitos puede ser un desafío.

  1. Incertidumbre y estrés durante la postulación

El proceso de selección se convierte en una prueba de paciencia y nervios. Las marcas deben esperar semanas para saber si fueron aceptadas. Y una vez aceptadas, empieza la “carrera contra el tiempo” para elegir el espacio disponible y hacer el pago correspondiente. La selección del stand es por orden de pago, lo que genera una competencia feroz por los mejores espacios.

  1. Producción a contrarreloj

Una vez confirmada la participación, las marcas suelen tener un mes o menos para producir un inventario considerable. La presión de lograr la producción a tiempo genera estrés, largas jornadas de trabajo y, en algunos casos, la necesidad de contratar mano de obra extra.

¿Se obtienen ganancias reales?

Esta es la gran pregunta. La mayoría de los emprendedores que participan en ferias de este nivel coinciden en que, al hacer cuentas, las ganancias económicas inmediatas suelen ser limitadas. La suma de costos (stand, inventario, transporte, decoración, etc.) se convierte en un obstáculo para la rentabilidad.

Sin embargo, los beneficios intangibles son innegables:

  • Visibilidad: la marca se da a conocer entre cientos (o miles) de nuevos clientes.
  • Clientes potenciales: se generan bases de datos de personas interesadas en la marca.
  • Posicionamiento: la presencia en ferias de prestigio aumenta la credibilidad de la marca.
  • Redes de contacto: se establecen alianzas con otros emprendedores y se exploran oportunidades de colaboración.

¿Cómo se podrían mejorar las ferias para los emprendedores?

Para muchas marcas, participar en una feria de este tipo se convierte en un sueño que puede dejar un sabor agridulce. La inversión es alta y, aunque se obtienen beneficios a mediano plazo, el impacto económico inmediato no siempre es positivo.

Una propuesta para hacer estas ferias más accesibles y equitativas sería:

  • Reducción del costo del stand: permitir que las ferias sean más inclusivas con marcas emergentes que aún no tienen grandes presupuestos.
  • Apoyo gubernamental: el respaldo de entidades públicas podría subvencionar parte de los costos de la participación. Esto ya se ha visto en otros sectores y países, donde se promueve la economía creativa y el talento local.
  • Facilidad de pago fraccionado: ofrecer la opción de pagar el stand en cuotas para reducir la carga financiera de los emprendedores.

¿Participar o no participar?

Si tu marca está en proceso de crecimiento y aún no cuenta con una base sólida de clientes o una capacidad de producción importante, puede que no sea el momento ideal para participar en una feria de este tipo. No se trata solo de estar presente, sino de estar listo para competir con las grandes ligas.

Si, por el contrario, tu marca ya tiene presencia en redes, clientes fieles y capacidad de producción, estas ferias son una oportunidad única para crecer. Aunque la ganancia económica no siempre sea inmediata, el posicionamiento de marca que se logra no tiene precio.

Conclusión

Las ferias de moda como EVA, Vassar, Ama y Claq Pop Up han revolucionado el mundo del emprendimiento en Colombia. Estos eventos no solo permiten la exposición de nuevas marcas, sino que se convierten en una plataforma de aprendizaje y proyección para los emprendedores.

Sin embargo, participar en ellas requiere preparación financiera, logística y emocional. No todas las marcas están listas para asumir este reto. Los costos son altos, los beneficios tangibles no siempre son inmediatos y la presión por cumplir con los estándares de la feria puede ser agotadora.

Aun así, los beneficios intangibles —como la visibilidad, la retroalimentación del cliente y la posibilidad de alianzas futuras— hacen que valga la pena intentarlo. ¿Vale la pena participar? Dependerá del momento en que se encuentre tu marca, de tu capacidad de producción y de tu disposición para afrontar un desafío que puede ser, a la vez, agotador y gratificante.

Si decides hacerlo, recuerda: prepárate bien, arma tu estrategia y no dejes nada al azar. Estas ferias son una gran oportunidad para hacerte notar, pero solo si estás listo para asumir el reto con todo el corazón y la mente abierta.

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